El corazón de Gideon
Enfermó nuestra Gideon. Siempre sucede así, de manera inesperada. Los primeros signos, los diagnósticos errados, el deambular por las veterinarias y el dolor oculto de esos seres que saben fingir que todo está normal. Un día nuestras madrugadas se interrumpen por los maullidos tempraneros. Al otro, un sueño infinito ahoga en su abismo el juego, …